¿cuantas veces debo decir lo mismo?

Rompimos todos los espejos
éramos niños y no nos importó
ahora y con el tiempo
nos preguntamos si la suerte existe
si el fuego cae del cielo
haremos una inmensa fogata
o nos pondremos a leer

Rompimos todos los espejos
éramos niños y no nos importó
ahora y con el tiempo
nos preguntamos si la suerte existe
si el fuego cae del cielo
haremos una inmensa fogata
o nos pondremos a leer

Dicen que los días se van acortando
como el pantalón largo del hijo
en las manos de la madre,
que las mañanas nubladas en verano
ya no entregan el calor suficiente
y que los bosques se están doblando
que sus raíces saldrán a esperar el sol
para que sus frutos pueblen la tierra
y vuelvan los colores a las miradas de los niños
✺
Se cuenta en las ciudades
que las religiones proliferan en el apocalípsis
y que todos llevan abrigos con grandes bolsillos
donde guardar las culpas
para abandonarlos en el último minuto
y ser perdonados por sus pares
y sus dioses
✺
Dicen que los arbustos
están todos conectados bajo la tierra
y que en el momento del final
levantarán con sus fuerzas los cementerios
y el pánico sólo será una consecuencia
de los muertos que vamos pisando
mientras caminamos hacia el futuro
✺
Dicen que el fuego no será gran cosa
que esta chimenea siempre estuvo partida
el mar que tranquilo nos baña
seguirá en su forma de taza de leche
sé que el perfume del olvido no puede atravesar las rejas
dicen que los vientos sólo nos llevarán más alto
ya las radios no transmiten con euforia
yo enciendo un cigarro en la ventana
ocaso mi gato ya ha partido
y pienso en descorchar otro vino.
Vimos la sangre correr
por todos nuestros montes
nuestros manifiestos
nuestros vejámenes
.
Perdieron esas gotas
el real sentido de caer
el día en que de unas manos afirmamos una cruz
y entonces no hubo más sangre que la del sacrificio
.
La sangre
recorriendo aquellas piernas
aquellos tobillos
la sangre a la tierra
una promesa infértil de un futuro mejor
la mentira coagulada
de nuestra cobardía
.
La sangre se escabulló por los rincones
y odiamos cada uno de ellos
nuestros bosques sanguinarios
nuestras empresas sanguinarias
nuestras plebes ensangrentadas
nuestra propia sangre, desconocida
.
Y las mujeres sangrantes
tuvieron que luchar sin tregua
mientras nosotros sólo nos quejamos de sus manchas
y la incomodidad de un sexo poluto
entonces marcamos la historia con azotes
las redujimos a otro escalafón
apretando firme el puño
y cuando una voz salía de sus entrañas
volvimos a los hogares
con un perfume ajeno
y la esperanza de un perdón

Iba y venía su sombra por el pasillo
arrastrando con ella toda clase de guirnaldas
y un pasado que editar
una proyección reflejada por el vacío
multiplicada por cada partícula revolucionada de polvo
y un cascabel parecía sonar en el fondo de todo
nunca estoy seguro
❖
el sol pasaba de lado a lado por mis días
por mi ventana y su cicatrices indelebles
y la sombra de mis mesas y sillas se movía como una gran mandíbula
por los muros tan simples de mi casa
debe haber sido fácil para ella
treparlos sin obstáculos fotográficos
lo único difícil, imagino
fue traspasar un cuerpo a medio tender
❖
Su espalda resultaba ser un solo crujido
su espalda de cordillera sumergida
de cordillera masacrada
un bosque en llamas
por culpa de su hemisferio regente
y la inteligencia de unos ojos rapaces y asesinos
❖
Las nubes silenciosas llegaron,
como una avalancha a medianoche
pero mientras iba y venía por el pasillo
el fuego en la ventana le echaba a correr
las sombras dibujaban más sombras
a ponerse de pié y abandonarme
saltar toda barrera
y al mirar su vuelo inminente, sólo pensar
al igual que en todas las despedidas
nada más elegante
que ver su partida

Un día tuve sueños contigo
en ellos te desvestías y la felicidad sólo pendía de los pabilos de tu traje
un día tuve sed y no te diste por aludida
bebiste todo el vino y rompiste la copa con los dientes
Un día tuve sueños contigo
en ellos nadabas bajo el mar y la felicidad sólo pendía de tus escamas
un día tuve fuertes deseos y no te diste por aludida
saciaste todos los tuyos y olvidaste la cama, o la mesa
Un día tuve sueños contigo
en ellos te quemabas y la felicidad sólo pendía de la agudeza de tus gritos
un día tuve sed y no te diste por aludida
llenaste la habitación de humo y ya no pude verte
Un día tuve simplemente sueños contigo
en ellos eras simple y la felicidad dependía de nada
Un día tuve sueños
no supe si eran contigo o no
sólo sé
un día simplemente tuve
ya no

Y ese día entonces
cuando las nubes se posen
sobre nuestros pensamientos
podremos mirarnos a los ojos
y odiarnos con razón
❖
Habremos destruido los instrumentos
y las notas musicales,
habremos olvidado la palabra revolución
de tanto escribirla con la sangre
que creímos nos pertenecía
❖
Volveremos cabizbajos a los bares
y los mendigos a los bancos
miraremos las botellas quebrarse junto a los vidrios,
que reflejando nuestras esperanzas trizadas
caerán a nuestros pies,
como caímos toda nuestra vida
ante los del poder.
❖
Se moverán las masas de gente
a exigir con viejas armas
todo lo que nos fue negado
prenderemos fuego a las iglesias
a los zoológicos, a los teatros
prenderemos fuego a los gobiernos
a los colegios y nuestras casas
fuego a los edificios
fuego a los jardines
abriremos las puertas de las cárceles
y en ellas encerraremos al fin
todo lo que se llame patria
❖
La policía desarmada
se refugiará en sus casuchas
sus hijos le darán la espalda
y haciendo honor a su uniforme
por la espalda serán asesinados
❖
Cuando ya no quede bencina ni combustible alguno
apuntaremos al cielo
apuntaremos a Dios
y nos reiremos en su cara
puesto que en los últimos días
los temerosos no tendrán miedo
y el resto comprobaremos
que ya no nos pueden quitar nada
❖
En los últimos días quizás
nada ocurra y entenderemos
que no hay principio ni final
solo una eterna escalada
una boleta vencida del paraíso
un viaje sin retorno
y una ciega mujer masacrada.

Sobre el límite más ínfimo del cielo
Rascaban las aves su caída
Vestían de prisioneras sus plumas
Mientras las púas redondeaban
sus rojos extremos
Eran días difíciles para los niños
Que crecieron a la sombra o en el sueño
De ver un día migrar nuestros pájaros
Antes de imaginar cualquier tipo de cementerio
Venían tiempos peores, quizás
Para todos los hielos
Y el cataclismo era entonces
un fantasma rojo
Como son todos los fantasmas
Para quienes vivimos los tiempos del trasnoche
Y las noches de amanecida
Era un fantasma que crecía
Y aunque invisible, abrazaba
Como abrazan los fantasmas
Rojos por sobre todo
Fueron entonces las promesas
Una vez los árboles secos
Una vez las plantas muertas
Una vez la tierra abierta
Y la mancha sangrante
De todas las huellas antiguas
Bajo las faldas desiertas
De una cordillera hecha de huesos
Fueron también las ciudades resuellas
Y los ebrios del mundo conocieron el día
Que bajó las curvas cortinas de ambos hemisferios
Cerrando de golpe la cintura del mundo
Cuando vino entonces el gran ruido
Fueron entonces las olas
Agua ardiente y latigante
El cielo oscuro y oxidado
Las gotas de un mismo desespero
El vapor expelido en nuestros cuerpos
Mientras las manos intentaban rescatarte
Del hielo fresco de tu aliento
Sobre aquel barco que se acercaba
Al límite humeante del recuerdo

”Talca París & Londres” (Fragmento)
…Juan Ignacio Molina y Gonzáles, sacerdote español nacido en Chile
De lo que se deduce
Que ni los propios padres de la patria son compatriotas nuestros
Olvídense
Son españoles nacidos en Chile
Las cuentas claras & la noche oscura
Bernardo O´Higgins, hacendado español nacido en Chile
José Miguel Carrera, capitán español nacido en Chile
Manuel Rodríguez, guerrillero español nacido en Chile
negocio redondo por donde se mire
Suma & Sigue
Tucho Caldera, criminal español nacido en Chile
Pablo Neruda, comunista español nacido en Chile
General Carlos Ibañez del Campo, dictador español nacido en Chile
carece de inmunidad diplomática
Gloria pues al Abate Molina, expulsado de Chile por Jesuita
vale decir: por superdotado
Honor y gloria al cronista, al exégeta, al filósofo consumado
mártir y precursor, ofendido por Moros y Cristianos
en Bolonia también se cuecen habas
que nos perdone todas nuestras dudas
escribía y hablaba perfectamente varios idiomas
incluída la lengua de la tierra que es la más escurridiza de todas
Gracias señor Rector por este premio tan contundente como inmerecido
soy un monstruo insaciable
no puedo rechazarlo
Todas las flores me parecen pocas
Es un honor muy grande para mí
la medalla se quede donde está
y que vuelva la calma a los espíritus.
Nicanor Parra, Universidad de Talca, 1998

Un hombre
y sus dos maletas
bajo un reloj despedazado
por su propio tiempo
se sienta impasible
a ver la gente correr
❖
En esas maletas cabe un mundo
quizás un universo
o tal vez una casa,
dos maletas iguales,
una para pensamientos
la otra para sentimientos
los recuerdos, en cambio
los llevó siempre consigo
/
en ellas también cupieron
múltiples papeles celestes
doblados con sus versos
llantos y alaridos
❖
Las maletas aquellas son
del color de la torta de los 15 años
la última torta del padre vivo
la torta de bienvenida a sus hijos extraviados
o del color del vestido de su pequeña
un color olvidado en el gris
de esa fotografía roñosa
dentro de su amada chaqueta
❖
Esa espera no se resume a segundos
ese tiempo no se transforma en minutos
ni esos lugares son muros que lo acorralen
porque la estación de su espera
es aquella en que dijeron
“a cuidarse de la soledad”
mientras quedó allí esperando
solitario
su tren de regreso al hemisferio
❖
De este armatoste mísero
ya no salen trenes
no hay pasajeros
no hay turistas
ni de sus muros cuelgan
siquiera murciélagos,
en sus cerchas las palomas
ya no construyen nidos que se escondan
del tiempo que vuela sobre los rieles
❖
Un día el hombre se puso de pie
peinó con sus dedos el poco cabello aún residente
cogió las maletas con calma,
salió del edificio transparente
y en el bar de otra calle
volvió a saciar su sed
y por la ventana mira
como si el mundo fuera un atardecer

Para escribir poesía
Hemos hecho todo lo posible
Engañado al diablo
Engañado al dios
Ponernos en cuatro patas
Esperando el perdón
Para escribir de la vida
Hemos vivido las ajenas
Hemos dejado las manos
En cada superficie
Siempre y cuando fueran capaces
de marcar nuestras huellas
❖
Para escuchar la música
Hemos silenciado a todo el resto
Para escucharnos
Hemos silenciado a todo el resto
Y nuestras bóvedas craneanas
Han marcado un eco distante y perpetuo
Que ha definido nuestros pasos
Y nuestros sueños
❖
¿De qué sirve el sufrir si no se le destina a otro?
¿De qué la alegría?
Si sólo un cambio de orden
Y la alergia sería lo mismo
¿De qué nos sirven los muertos?
¿De qué los vivos?
¿De qué las alegorías?
❖
La belleza de la palabra
Es un asunto lejano
Es un asunto ajeno
Y sentarse a media calle
Limpiar los vidrios hasta reflejarse
Sacudir el cuerpo
Hasta perder memoria de él
Mirar ese primer mechón alojado en el peine
Algo mucho más parecido a la muerte
Que esa vieja calavera
Alojada al fondo del ojo
❖
Hemos afirmado
El fin de todo esto
Abrazado a todo ser probable
Encendido soles imaginarios
Hemos alcanzado las estrellas difuntas
Anunciado la felicidad
Hemos colgado
Y ¿Quién sabe cuántos?
Todos aquellos sueños en cada una de esas estrellas suicidas
❖
Para resistir todo esto
Hemos rebautizado las cosas
Intentado describir todo lo bello
Olvidado los errores
Y armado nuestras manos
❖
Para escribir poesía
Hemos vuelto al vientre
Un vientre tempestuoso
Un vientre de uñas torcidas
Hemos vuelto a creer unos en los otros
Para que la traición
No nos suene como el pan
nuestro
De cada día.